Nueva Alianza Puebla le declara la guerra a Moreno Valle y a Gali

No hay que perder de vista que el líder estatal del Panal no ha olvidado que el morenovallismo intentó encarcelarlo por el supuesto fraude contra 80 maestros de la SNTE, quienes presuntamente fueron engañados en la adquisición de viviendas por un monto total de más de 40 millones.

Historias de un joven reportero

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizPue

La declaración hechas ayer por Emilio Salgado Néstor, líder estatal de Nueva Alianza en Puebla, en torno a una posible nominación de Eduardo Rivera y de Mario Riestra como fórmula para abanderar al partido turqueza en el estado y en la Angelópolis no fueron casualidad.

El ex líder de la Sección 23 del SNTE le declaró, de manera frontal y sin medias tintas, la guerra al morenogalicismo.

Y es que, el presidente del Comité Estatal aliancista pudo haber destapado como su posible candidato a cualquier otro político menos a Rivera Pérez, quien es el enemigo público número uno de Moreno Valle.

Mientras que la postulación de Riestra Piña es una afrenta directa hacia Gali Fayad, quien congeló al ahora director de Relaciones Institucionales de la SGG en aras de allanarle el camino a su hijo mayor Antonio Gali López como posible candidato del PAN a la alcaldía de Puebla.

El destape de la dupla RiRi (Rivera-Riestra) también otra lectura: Nueva Alianza tiene planeado competir sólo en la macroelección del 2018 en Puebla, es decir, sin formar parte del Frente Amplio por México, ni aliarse con el PRI y muchos unirse a Morena y al PT.

De otra manera, no se entenderían las bélicas declaraciones de Salgado Nestor. Con la Rivera y Riestra haciendo el uno-dos, Nueva Alianza podría convertirse en la cuarta fuerza política de Puebla aprovechando el buen posicionamientos de ambos panistas, sumado al poder del magisterio en la entidad.

No hay que perder de vista que el líder estatal del Panal no ha olvidado que el morenovallismo intentó encarcelarlo por el supuesto fraude contra 80 maestros de la SNTE, quienes presuntamente fueron engañados en la adquisición de viviendas por un monto total de más de 40 millones de pesos.

La denuncia fue congelada y semanas después Emilio Salgado llegó a Nueva Alianza en relevo de Roberto Villarreal Vaylón, quien suplió a Gerardo Islas tras más de cinco años de estar al frente del partido y quien tuve que entregar el control del mismo para asumir la Sedeso.

Si lo que parece, se convierte en realidad, el morenovallismo y el galicismo perderán a un importante aliado que desde el 2010 formaba parte de la ingeniería electoral que redujo al PRI a su mínima expresión en Puebla.

Está claro que la salida de Nueva Alianza del redil de Moreno Valle y compañía le restará una buena cantidad de votos que podrían ser fundamentales para frenar la irrupción de Morena en territorio poblano.

El magisterio por su propia cuenta para conseguir mejores posiciones en el Congreso y un mayor presupuesto de prerrogativas para los próximos tres años.

Emilio Salgado ya destapó su juego, veremos qué trae Moreno Valle.