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jueves, febrero 9, 2023
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Treviño y Quintana aún le lloran a Moreno Valle (Las canonjías que ya no volverán)

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Historias de un joven reportero

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc

El Fraude Electoral con el que la extinta Martha Erika Alonso fue impuesta por su esposo Rafael Moreno Valle como la primera gobernadora de Puebla exhibió la corrupción de un sistema que el ex mandatario emanado del PAN creó y del que fueron cómplices desde los hombres del poder del estado hasta la cúpula empresarial local.

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El régimen morenovallista siempre se valió del dinero de los poblanos para cumplir a placer los caprichos del ex gobernador, quien lo mismo compró las conciencias de los dirigentes de los partidos de oposición de oposición, que calló a billetazos a los periodistas críticos, que enriqueció de manera escandalosa a un grupo de empresarios que financiaron sus aspiraciones presidenciales, o triangulo recursos para utilizar al erario del estado como caja chica de su proyecto nacional.

Y es que el sello del extinto Moreno Valle fue utilizar a la administración pública para encubrir a un puñado de pillos, quienes desde la última navidad se convirtieron en los principales deudos, huérfanos y viudas del ex priista.

Ver: Presidente de Coparmex defiende derroche de Gali a Smart City y ruega por no borrar logos morenovallistas de edificios

Algunos de los muchos beneficiados de Moreno Valle fueron los líderes de las cámaras empresariales en Puebla, los cuales se convirtieron en un verdadero cero a la izquierda y dejaron de ser un contrapeso del gobierno durante los últimos dos gobiernos panistas.

Así, la cúpula empresarial en la aldea dejó de pesar con el arribo de Moreno Valle a Casa Puebla cuando apenas unos años atrás habían tenido un ligero despertar durante el affair de Mario Marín con Lydia Cacho, como principales gestores del reclamo social por el caso que terminó por hundir al góber precioso y que hoy lo tiene como un prófugo de la justicia internacional.

Por eso, durante el conflicto poselectoral que provocaron las mapacherías de los Moreno Valle en la elección gubernamental del 2018, los líderes de las principales cámaras empresariales en el estado se sumaron a la validación del Fraude Electoral con una serie de declaraciones en los medios de comunicaciones y desplegados a favor del triunfo ilegal de Alonso Hidalgo.

Durante el morenovallismo, los pequeños líderes del empresariado poblano como Fernando Treviño, ex presidente del CCE y ahora líder de la Coparmex; o el príncipe yunquista José Antonio Quintana Gómez, también ex presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, redujeron sus críticas al mínimo a cambio de canonjías, prebendas, cochupos y demás salvedades ofrecidas por Moreno Valle a cambio de su genuflexión y fanatismo.

Ver: Por eso la Iniciativa Privada de Puebla vale madre

Cómo olvidar que Moreno Valle le condonó a Treviño Núñez más de un millón de impuestos de su despacho de abogados Rivadeneyra Treviño y De Campo SC, gracias a los buenos oficios del “Notario del Amor” Sergio Penagos, quien acercó al entonces presidente del Consejo Coordinador Empresarial al gobernador panista para fungir como un palero más de su administración.

No sólo eso, Fernando Treviño fungió como asesor legal del ex mandatario para la compra de franquicias de la cadena The Coffee York, de la cual el empresario es socio.

De la sana distancia entre el empresariado y el gobierno mejor ni hablamos.

Ahora, Treviño y Quintana lloran por la estrategia del gobernador electo Luis Miguel Barbosa de borrar todo rastro del morenogalismo en Puebla. Los empresarios de pacotilla alzaron la voz para suplicarle al futuro mandatario poblano, quien está a unas horas de asumir el poder en el estado, de no borrar los logos y los apellidos que Rafael puso en edificios públicos como culto a su gran ego digno de un megalómano.

Además, las viudas empresariales de Moreno Valle también defendieron lo indefendible al plañir por el Smart City de Tony Gali, quien se aprovechó de las arcas de Puebla para montar un show que lo catapultara a un futuro, y ahora muy lejano, cargo de elección popular en el 2021.

Sobra decir que los intereses por los millones entregados en el morenovallismo a los líderes empresariales que valen menos que un cero a la izquierda no se acabaron ni con la muerte de los Moreno Valle.

Ver: Tolerancia Cero: el sello de Barbosa para gobernar

El futuro gobernador de Puebla sabe perfecto lo que Treviño y su cofradía hicieron en las elecciones pasadas al cargar la balanza a favor de los abanderados del PAN, Martha Erika Alonso y Enrique Cárdenas, con debates a modo para el lucimiento de estos dos y con desplegados que buscaban malintencionadamente afectar la imagen de quien a partir del jueves asumirá el gobierno del estado.

En el combate a la corrupción que heredaron Moreno Valle y Gali no están exentos los empresarios quienes recibieron millones del erario en las administraciones pasadas.

Cualquiera le seguiría llorando a Rafael si hubiera recibido una condonación de impuestos por más de un millón de pesos.

No cabe duda que la IP en Puebla sigue y seguirá valiendo madres.

Otros que no entieden que no entienden.

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