El veto de López Obrador y Barbosa al impresentable de Alejandro Cruz

Como último recurso y después de mil intentos, Cruz Olivera se reunión de manera brevísima con Luis Miguel Barbosa para ofrecerle al candidato de Morena al gobierno una camioneta blindada y un grupo armado como parte de su avanzada de seguridad.

Historias de un joven reportero

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizPue

En bancarrota, desterrado del PRI y con una reputación por los suelos, Alejandro Cruz pensó que el dedo redentor de Andrés Manuel López Obrador también lo podrían absolver de todos sus antecedentes de corrupción, excesos y delitos cometidos a su paso por la delegación federal de la SCT en Baja California Sur y su cuestionable vida empresarial.

Como muchos otros personajes impresentables que han buscado a López Obrador para rendirle pleitesías y sumarse a su proyecto de nación, Cruz pensó ingenuamente que él también podría convencer al próximo presidente de México para ser parte de su ejercito de candidatos o de su equipo amplio de campaña.

Como lo adelantó el periodista Rodolfo Ruiz en su columna La Corte de los Milagros publicada este lunes en e-consulta, Cruz Olivera ha presumido en su círculo de amigos y cercanos que él será el coordinador de la campaña de López Obrador en Puebla.

Un invento más de este mitómano salido de las filas de ahijados del góber precioso Mario Marín.

Pero, esa no es la única locura del ex funcionario federal inhabilitado por llevarse hasta las plumas de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en BCS.

Durante su gira de precampaña por Puebla a inicios de febrero, López Obrador fue abrumado por miles de personas, políticos y demás fanáticos del abanderado presidencial de Morena, entre ellos, no faltó Alejandro Cruz, quien le regaló un jarrón de porcelana al tabasqueño.

Las fotografías no faltaron y Cruz las presumió a todos sus amigos.

Tras su acercamiento con AMLO, el ex director de Somos VIP y Somos Noticias ya se hacía como uno de los candidatos a la Cámara de Diputados por el partido guinda.

La lista de candidatos se hizo pública y Alejandro Cruz se llevó el primer mazazo, pues su nombre fue borrado de las diputaciones federales; después pensó que podría pelear por una curul en el Congreso del estado, pero a los pocos días llegó el segundo golpe: sus apellidos también fueron ignorados para disputar una diputación local.

Como último recurso y después de mil intentos, Cruz Olivera se reunión de manera brevísima con Luis Miguel Barbosa para ofrecerle al candidato de Morena al gobierno una camioneta blindada y un grupo armado como parte de su avanzada de seguridad.

(Esta misma oferta ya la había hecho hace meses a Ricardo Monrreal, ex jefe de la delegación Cuauhtémoc en la Ciudad de México, quien también la rechazó bajo el argumento de que «no era priista para ser cuidado por gente armada»).

Al escuchar la concesión propuesta, Barbosa Huerta miró de arriba a abajo a Alejandro Cruz y le exigió no volverlo a buscar ni verlo cerca de sus próximos actos de campaña.

El veto en Morena estaba consumado para el impresentable de Alejandro Cruz.

Así, el ex delegado de la SCT en Baja California ya no podrá acercarse ni a Barbosa ni a Andrés Manuel en lo que resta del proceso electoral en Puebla o México.

Alejandro Cruz se suma a la amplia lista de políticos que en estas elecciones han caído en desgracia y que al fin llegaron al lugar que les corresponde.

En pocas palabras: hasta la basura se separa en orgánica e inorgánica.

Servido, paps.

Off The Record

Una fuente muy bien enterada le adelantó a quien esto escribe que el polémico contador Eugenio Mora, quien a la fecha se desempeña como Comisionado Estatal para la Reconstrucción, será quien sustituya a Xavier Albizuri en la Secretaría de Infraestructura de Puebla.

El ex director del ISSSTEP fue una parte fundamental de la persecución de marinistas al inicio del sexenio de Rafael Moreno Valle, pues fue él quien tras bambalinas comenzó con los proceso penales en contra de los ex secretarios de Marín Torres.

Procesos que en su mayoría fueron fallidos.

Ahora, Mora Salgado tendrá que corregir el desastre que dejó Albizuri Moret al frente de la SIT y su primera tarea será limpiar las catastrófica remodelación de la Avenida Juárez.