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lunes, septiembre 13, 2021
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Votar por Claudia Rivera es votar por tres años más de miseria para Puebla

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Votar por Claudia Rivera es votar por otros tres años de calamidades, de nepotismo de corrupción, de simulación, de agresiones a las trabajadoras del Ayuntamiento, de escándalos sexuales, de moches, de falta de capacidad y de más miseria

Historias de un joven reportero

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc

Claudia Rivera al fin chocó con su triste realidad.

La repudiada abanderada de Morena en Puebla capital ya es víctima de su presente, el cual la tiene en caída libre a 11 días de que terminen las campañas, que viven sus últimos suspiros antes de la jornada electoral del 6 de junio.

Rivera Vivanco sabe que es imposible vencer a su rival de Va por Puebla, Eduardo Rivera, quien cada vez está más cerca de regresar al Ayuntamiento de Puebla tras ocho años de haber ocupado el Charlie Hall.

Ver: Empate técnico, el escenario menos desalentador que le dan a Claudia Rivera

En su desesperación, la edil con licencia, quien fue calificada como la peor alcaldesa del país, ya tiene una larga lista de pretextos para justificar la estrepitosa derrota en las urnas tras una candidatura que nació desahuciada y que en sus primeros días terminó por morir.

Y es que, la campaña de Rivera Vivanco fue marcada por los errores, la falta de estrategia, la incapacidad, la intolerancia y la soberbia de una mujer a la que el poder la enloqueció.

No son casualidad todos los escándalos de corrupción que presentaron durante su caótica e inconclusa gestión.

Si en tres años, la repudiada Claudia Rivera llevó a la miseria a Puebla capital, en seis años terminará por hundir a la Angelópolis.

Suena a chiste, pero podría convertirse en anécdota.

Aunque la candidata de Morena obsesionada con su reelección sabe que su barco ya se hundió, por eso es que ahora busca en la buena imagen de Andrés Manuel López Obrador su único salvavidas que la rescaten del naufragio en el que se encuentra desde que fue impuesta como la abanderada del partido marrón en la Angelópolis.

El nuevo llamado de la reprobada Rivera Vivanco a votar tres de tres en la elección del 6 de junio, no es más que intento desesperado porque los diputados federales y locales la salven de la colisión a la que está destinada.

La repudiada edil busca repetir la famosa estrategia del “vota todo Morena” del 2018 para que la ola lopezobradorista y la euforia porque el presidente de México conserve su mayoría en la Cámara de Diputados sea suficiente para que ella, a pesar de todo, pueda lograr su obsesiva reelección.

Es una realidad que los fanáticos de AMLO aún sostienen un poco a Claudia Rivera, pero es insuficiente para que la candidata espuria logre competirle a Rivera Pérez, quien mantiene su ventaja de dos dígitos en la recta final del proceso electoral intermedio.

Ver: Las indiscretas confesiones de Aristóteles Belmont

Por esto es que Rivera Vivanco ya no apuesta por su imagen sino por la marca, la cual la lleve a recuperar a aquellos votantes afines al Movimiento Regeneración Nacional que dieron su confianza hace tres años al actual presidente de la República, pero que hoy están decepcionados y arrepentidos.

No es casualidad que Morena y PT hayan eliminado su rostro y su nombre de los pautados para televisión.

El discurso derrotista de la morenista no es más que preámbulo para justificar su fracaso en las urnas.

Simplona como ha sido hasta ahora, su estrategia será culpar al IEE, alegar una elección de estado y señalar al barbosismo por operar, sin ninguna prueba como hasta ahora, a favor de Rivera Vivanco.

Todos son culpables antes que reconocer las carencias propias.

Lo que es un hecho es que el electorado de Puebla capital no puede caer otra vez en la tentación de caer en el voto masivo por Morena, pues puede suceder lo de ahora: llevar a la alcaldía de la cuarta ciudad de México a una bola de improvisados e incompetentes que sumieron en la miseria a nuestra ciudad.

Votar por Claudia Rivera es votar por otros tres años de calamidades, de nepotismo de corrupción, de simulación, de agresiones a las trabajadoras del Ayuntamiento, de escándalos sexuales, de moches, de falta de capacidad y de más miseria.

El tsunami de López Obrador en el 2018 dejó una muy dolora lección en la Angelópolis: la improvisación sale muy cara.

Votar todo por Morena el 6 de junio es caer otra vez en el mismo error.

La repudiada Claudia Rivera representa más ambulantes, más bolardos, más obras sin planeación, más respiradores patitos de segunda mano, más familiares en la nómina del Ayuntamiento, más viajes por el mundo para la edil pagados con nuestros impuestos.

¿En serio queremos eso para Puebla?

Ver: El gobernador Barbosa le tiende la mano a Ricardo Monreal

¿Queremos que nuestra alcaldesa se lave las manos diciendo que la inseguridad es culpa de todos y no se haga responsable de sus responsabilidades para el cargo por el que fue votada?

¿Queremos que nuestros impuestos sirvan para enriquecer a sus colaboradores, madre, familiares y novio?

En seis años Claudia Rivera terminará de hundir en la miseria a Puebla

No, poblanos, no podemos permitir esto.

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