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domingo, septiembre 12, 2021
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López Obrador borra a Puebla de su Tercer Informe

Si bien particularizar en los estados durante los informes del presidente no es una costumbre siempre existen espacios en los que se presumen los proyectos de gran impacto de la federación en algunas entidades

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López Obrador solo se refirió a la entidad poblana para dar a conocer que en su tercer año de gobierno se entregaron fertilizantes a 62 mil 536 agricultores de Puebla, Tlaxcala y Morelos

Historias de un joven reportero

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc

El día del presidente, como se le conoce a la fecha en la que el presidente de la República rinde su informe anual de labores, es todo una ritual de señales, guiños y simbolismos en la política nacional.

Aunque Andrés Manuel Lópéz Obrador se defina como un presidente alejado de las costumbres del PRIAN, no cabe duda que estos rituales los tiene muy presente y los sigue al pie de la letra.

El tabasqueño llegó a la mitad de su sexenio enfundado en el traje de un presidente intocable, infranqueable, sin ningún contrapeso real en el país y una oposición disminuida a tal grado de que no pudo arrebatarle la mayoría en la Cámara de Diputados ni las gubernaturas en juego el pasado 6 de junio.

Ver: Fernando Manzanilla, de la decadencia a la orfandad

No solo eso, el presidente de la República inició su tercer año relegando de su gabinete a dos de sus colaboradores más cercanos y que en su momento fueron los dos personajes más influyentes de su círculo cercano: Olga Sánchez Cordero y Julio Scherer.

El tercer informe de AMLO, además de su ser una soporífera perorata de verdades a medias y mentiras constantes, dejó claro cuáles son las prioridades de su gobierno rumbo a la segunda mitad del sexenio y encaminado a la sucesión del 2024.

Como nunca antes, López Obrador, sin ninguna necesidad, apresuró su sucesión al destapar a “sus corcholatas” como parte de este ritual al que cada presidente tiene derecho desde la Silla del Águila.

También, Andrés Manuel confirmó en dónde están sus afectos y cuáles serán los verdaderos corredores que pelearon por sucederlo en la presidencia.

La carrera ya está delimitada entre Claudia Sheimbaum, quien tuvo una de las sillas más cercanas en el Salón Juárez, de Palacio Nacional; y Marcelo Ebrard, el poderoso canciller quien sigue siendo el hombre más cercano al titular del Ejecutivo federal.

Si bien particularizar en los estados durante los informes del presidente no es una costumbre siempre existen espacios en los que se presumen los proyectos de gran impacto de la federación en algunas entidades.

López Obrador lo hizo con la construcción del Aeropuerto Felipe Ángeles, en el Estado de México; el Programa para el Desarrollo del Istmo de Tehuantepec, que incluye 79 municipios de Veracruz y Oaxaca; y el Tren Maya, que abarca los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

Para nadie es un secreto que la gran parte de los afectos de AMLO están en la zona sureste del país.

¿Y Puebla?

Ver: Carambola de tres bandas en la próxima legislatura del Congreso del estado

Quedó demostrado que la entidad poblana no está, no estuvo y no estará entre los estados que el presidente de la República tiene o tendrá como prioridad.

Aunque el estado, desde el 2006 y hasta el 2018, es uno de los principales bastiones para el lopezobradorismo, el tabasqueño, desde su llegada a Palacio Nacional, jamás ha sido recíproco con la entidad ni en presupuesto ni en grandes proyectos.

Es más, AMLO sacó las manos del pasado proceso electoral intermedio y dejó morir a Claudia Rivera, a Fernando Manzanilla y a Alejandro Armenta, quienes fueron parte de los grandes perdedores de dichos comicios.

El presidente no hizo nada por rescatar a Rivera Vivanco, pues la repudiada alcaldesa ni Puebla capital estaba dentro de sus prioridades primarias o secundarias.

Durante su larguísimo sermón, AMLO solo se refirió a la entidad poblana para dar a conocer que en su tercer año de gobierno se entregaron fertilizantes a todos los productores de Guerrero, que suman 340 mil 460 personas, así como a otros 62 mil 536 de Puebla, Tlaxcala y Morelos.

En su momento Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, no solo aumentaron de manera significativa las participaciones federales, también se realizaron grandes obras que se presumieron en sus diferentes informes como lo fueron el puente Cantarranas, el tramo Ávila Camacho – Tihuatlán, de la autopista México-Tuxpan, el camino Cuetzalan-Mazatepec, la Academia Nacional de Formación y Desarrollo Policia, el viaducto ‘Ignacio Zaragoza’, todos en el sexenio del panista; o el Segundo Piso de la Autopista México-Puebla, la instalación de AUDI, el Museo Internacional del Barroco, el Distribuidor Vial D-9 y la modernización del Periférico, por parte del priista.

A eso se reduce Puebla para López Obrador: unos cuantos fertilizantes entregados.

Andrés Manuel no pierde oportunidad para demostrar que Puebla y los poblamos no valen nada para su gobierno.

Lo hemos visto con las vacunas que no llegan y que han colocado a la entidad como la más rezagada a nivel nacional en el avance de la inmunización por estados.

Ahora lo vemos en su informe de gobierno al borrar a Puebla del mismo.

Ver: El historial de traiciones y la corta memoria de Alejandro Armenta

Por eso es que el gobernador Miguel Barbosa, desde hace mucho, se desmarcó de la ruta lopezobradorista, de sus políticas y de sus locuaces estrategias de seguridad, de salud y de gobernanza.

Puebla, es un hecho, no existe para López Obrador.

¿Los poblanos tendremos memoria para el 2024?

Veremos, diría el clásico.

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