Pedro Martínez Gómez, alias «El Cuije», es el nombre del narcotraficante quien es el autor intelectual y material de la balacera y asesinato de ocho personas ayer en el municipio de Huehuetlán El Grande. Además, este delincuente es el responsable de la ola de violencia en la región, pues comanda una célula delictiva dedicada al secuestro, asalto, huachicoleo y extorsión a comerciantes.
De acuerdo con 24 Horas Puebla, estos datos coinciden con las estadísticas reportadas en 2016 por la Procuraduría General de la República (PGR), la cual indicó el decomiso de un millón 532 mil 891 litros de gasolina robada, de los cuales cuatro mil litros fueron recuperados en Huehuetlán.
El periódico detalla que el Cuije es señalado por habitantes como el culpable de diversos homicidios, incluido el del alcalde José Santamaría Zavala en agosto del año pasado, el de un hombre de 30 años en 2015 y ahora, como responsable de la ejecución de ocho personas, de las cuales cinco fueron calcinadas.
Alrededor de las 22:30 horas del domingo un grupo de 15 sujetos armados, dirigidos por El Cuije, irrumpió en un hogar en la comunidad de Ixtlahuacán buscando a una persona apodada El Chino –de quien se desconoce el paradero– para solicitarle el cobro de piso, informó la Fiscalía General del Estado (FGE) a través de un comunicado.
Ese hecho, explicaron, derivó en una violenta discusión, por lo que el grupo delictivo realizó varios disparos de arma de fuego que cobraron la vida de dos personas: Evaristo “N”, de 55 años, y su hijo Ramiro “N”, de 23 años. Después de ello, los agresores se trasladaron al domicilio de Merced “N”, de 44 años, a quien le cobraron el derecho de piso y privaron de la vida.
Después de esos asesinatos un poblador realizó disparos en la calle del Deporte, esquina con Barranca Balcázar, de Huehuetlán el Grande, asesinando al comandante de la Policía Municipal, Martín “N”, además resultaron lesionados Enrique “N”, policía municipal, y Evelio “N”, regidor de Gobernación.
Asimismo, el grupo delictivo levantó a seis personas más, cinco de ellas con los nombres de: Abraham “N”, Luis “N”, Pablo “N”, Ignacio “N” y Hugo “N”.
Horas más tarde fueron ubicados los cuerpos calcinados de los cinco en un paraje de Santo Tomás Chautla aunque todavía no han sido identificadas por sus familiares.
Con información de 24 Horas Puebla.