19-S: La corrupción, la foto y la desgracia

Muchas de las pérdidas humanas en las Ciudad de México son culpa de la corrupción, moches, cochupo y todo sinónimo relacionado con sobornar y pagar por modificar actas que beneficien a las empresas y constructores, pues muchos de esos edificios no tenían más de 20 años.

El Rincón del Troll

Por: @LaChef10

Hace más de una semana en México sucedió otra tragedia: un nuevo sismo sacudió al país, pero ahora en la zona centro, habían pasado escasos 15 días desde que un movimiento telúrico de 8.1 grados en la escala de Richter afectaba a los dos estados más pobres, Oaxaca y Chiapas, que en contraparte, son de los estados que poseen la mayor riqueza natural y cultural en nuestro país.

Las afectaciones a esos estados siguen, pues las réplicas que han sido desde leves hasta muy intensas no dejan descansar a las familias con tranquilidad, pues muchas de ellas tienen que dormir en la calle por el miedo a que una réplica o un nuevo sismo los sepulte en sus casas ya muy lastimadas, además de la característica y muy lamentable rapiña.

Después, el martes 19 de Septiembre, justamente en el 32 aniversario del terremoto de la CDMX, ocurrió un nuevo sismo que sacudió, en toda la extensión de la palabra a Puebla, Morelos, Guerrero y a la capital del país, esto pasó unas horas después del simulacro del macro sismo, donde se pudo ver que los protocolos eran muy buenos, pues en casi todos los lugares donde se hizo.

Todo parecía muy bien y en orden, pero bien dicen que la realidad supera a la ficción, y pues así sucedió, muchas personas perdieron la vida (aún no se puede hablar de una cifra exacta, tristemente sigue creciendo, en la CDMX aún existe mucha gente bajo los escombros, en donde equipos de rescate mexicanos y de muchos países que nos apoyan esperan poder encontrar a más sobrevivientes).

Muchas de las pérdidas humanas en las Ciudad de México son culpa de la corrupción, moches, cochupo y todo sinónimo relacionado con sobornar y pagar por modificar actas que beneficien a las empresas y constructores, pues muchos de esos edificios no tenían más de 20 años, con lo que las normas de construcción que se cambiaron después del terremoto de 1985 exigían mejores y más rigurosos estándares de calidad, pues como se podía ver en internet había edificios que en vez de varillas parecía que los habían construido con alambre quemado (este sarcasmo no esta tan lejano a la realidad), muros de unicel por ser “ecológicos” y puro block para levantar más rápido las construcciones.

¿Qué otra cosa que la corrupción permitiría construir una casa con acabados muy chulos encima de un auditorio y un laboratorio de una escuela?

No hay explicación, mucho menos justificación.

Esto puso en evidencia que la corrupción, ahora también mata.

La pelea que se viene por esos temas será interminable, amigos. Los políticos y los partidos harán todo por ganar ventaja del tema o por lo menos salir en una foto tal y como lo han hecho los pseudo-políticos poblanos, que van y compran 200 pesos de despensa se toman la foto y ya creen que con eso van a salvar a la gente, o peor, se burlan de la gente entregando apoyos que no son ni comprados por ellos. En verdad, esas escorias deben pagar algún día por jugar así con la necesidad y desgracia de la gente.

Ya ven al cabrón de Graco Ramírez, gobernador de Morelos que se roba los camiones con víveres; o a Enrique Doger, delegado del IMSS en Puebla, que paga publicidad en un hospital que el mismísimo presidente Peña Nieto dijo que sería derrumbado y en el que a fuerza quiere que los trabajadores se expongan y trabajen a condiciones.

Toda esta trágica desgracia está ayudando a que la solidaridad y el verdadero valor de los mexicanos se note en el país y en el mundo, dando muestra que nada puede contra nosotros.

Sí, sabemos que serán momentos difíciles, pero no imposibles, y que al pasar todo esto, quedarán miles de buenas anécdotas, de las que se contarán por el mundo de cómo se levanta de los escombros una gran nación, no esas historias de Televisa, que sólo buscan para hacer capítulos surrealistas de la Rosa de Guadalupe.

Historias tan lindas como la de los perritos salva humanos, en verdad esos animalitos se merecen, si no una estatua, un trato digno o una casa más cómoda que ahí donde los entrenan.

En verdad, espero que el número de fallecidos no aumente y que las réplicas se detengan, en primera instancia por la tranquilidad de la gente, pero también para que nuestros políticos huevones aceleren el trabajo y la economía no siga deteniéndose ¡Por favor, ya dejen de ir a tomarse fotos!

¡POR FAVOR, QUE YA TERMINE SEPTIEMBLE!

Sin más que decir, mis lectores, los espero la próxima semana.

XOXO.

Para dudas, aclaraciones, contrataciones y acoso laboral, me pueden seguir en o mándenme un correo a [email protected] y con gusto les paso algunas de mis recetas.