El negrito en el arroz de Doña Blanca Alcalá

Doña Blanca no se quiere ir sin antes dejar bien acomodada las cosas en su casa, y en la de su hija Karinita, quien está pronta a dar a luz, también.

El Rincón del Troll

 Por: @LaChef10

Como algunos de nosotros ya sabemos, nuestra querida amiga la senadora, candidata a gobernadora, madre, hija, abuela y prísta  Blanca Álcala se nos va a Colombia.

La duda será si su postulación como embajadora de México en la tierra del arepa y el sancocho es para bien o para mal o es un premio de consolación o como un amarre del algo más.

Pero, Doña Blanca no se quiere ir sin antes dejar bien acomodada las cosas en su casa, y en la de su hija Karinita, quien está pronta a dar a luz, también

Blanquita no se quiere ir con la preocupación de que será abuela y que su nieta no tenga algo seguro a costa del PRI, Precisamente la bendición que Kari trae en su pancita provocó un ligero cambio de estrategia de Alcalá y compañía, pues sería un poco difícil e incómodo que su hija cuidará su embarazo, que estuviera al pendiente de su trabajo como regidora y que además presidiera al tricolor en la capital.

Obvio, en esta vida hay prioridades y las criaturas son primero, por eso, se rumora que doña Blanca anda de visita por la casona de la Calle 5 Poniente, Número 122, intentando amarrar algo fácil y seguro para no dejar desprotegidas a sus dos niñas.

Y como Kari debe cuidar su embarazo, Blanca Alcalá pensó que ahora sí le toca algo a su yerno Edgar Chumacero aunque sea hasta el final del sexenio de Peña Nieto. Estoy casi segura que ella tiene sus dudas, pues siempre le anda quedando medio mal a mi pobre Chuma, porque aunque por más que se ponga las pilas nuestro Rey de Chocolate, nomás los astros no se le han alineado y ni un secretaría en el Comité Estatal le ha tocado.

Ahora que su suegra ya se va a Colombia, Edgar no se puede quedar sin chamba.

¡Nombre! Imagínense que pensarían las familias de la alcurnia poblana.

Cuando fue alcaldesa de Puebla, Blanquita, tan acomedida como siempre, se llevó a Edgarsito como vicepresidente municipal, bueno, ya sé que este cargo no existe legalmente, pero para no meterse en problemas jurídicos, la ex senadora lo nombró secretario técnico de Presidencia, así mató dos pájaros de un tiro, le dio un buen puesto y además lo tenía  bien checadito, ya saben, por eso de que se le fuera a salir del guacal o se pusiera de ojo alegre.

Como pueden leer, el buen Chuma bueno bueno para la chamba no es, pero como toda madre, Blanca se preocupa por todos, hasta por su yerno, y es por eso que quiere dejarle en charola de plata el presidencia del Comité Municipal priista en Puebla, pero el problema, se rumora, se chismea, es que el muchacho ya dijo que si ahora sí no se lo dan, ya tiene lista su playera con la cara de López Obrador y se va a Morena.

Me imagino que Jorge Estefan Chidac debe de estar muy preocupado y con el Jesús en la boca, pues si no se arregla con Chuma pueden perder a este soldado tricolor, sigiloso, hábil y de buen corazón.

Por mientas yo ya tengo listas mis palomitas para ver qué logra amarrar Blanquita para Chuma y Kari en sus últimas semanas aquí en México, porque se vería muy feo que deje desprotegida a su hija o que su familia se divida en partidos.

Por fa, Chuchito, protege a esta buena familia.

Sin más que decir mis lectores los espero la próxima semana.

XOXO.

Para dudas, aclaraciones, contrataciones y acoso laboral, me pueden seguir en @LaChef10 o mandarme un correo a [email protected] y con gusto les paso algunas de mis recetas.