Por primera vez en su historia, la BUAP, la secretaría de Gobernación y el Congreso del estado son y fueron encabezadas por mujeres en las personas de la Doctora Lilia Cedillo, de Ana Lucía Hill y de Nora Escamilla Merino
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Durante muchos años las mujeres en Puebla fueron relegadas a puestos de segundo nivel o a subdirecciones sin importancia en los organigramas de la administración pública y de los poderes del estado.
Cómo olvidar que en el marinismo la violencia contra una mujer (Lydia Cacho) terminó por condenar al infierno a Mario Marín y al PRI.
Durante el morenovallismo, las mujeres políticas fueron humilladas, violentadas y hasta amenazadas por la misoginia de Rafael Moreno Valle, quien asedió a Ana Teresa Aranda, Ami Camacho, Blanca Alcalá, Roxana Luna, Dulce María Silva y hasta a Liliana Ortiz, esposa del alcalde capitalino Eduardo Rivera.
Ver: De la barbarie a la indiferencia
Fueron tiempos bastante oscuros para el feminismo poblano.
Hoy, la entidad poblana es ejemplo a nivel nacional de la igualdad de género y del verdadero empoderamiento de las mujeres.
Por primera vez en su historia, la BUAP, la secretaría de Gobernación y el Congreso del estado son y fueron encabezadas por una mujer en las personas de la Doctora Lilia Cedillo, de Ana Lucía Hill y de Nora Escamilla Merino.
También, el gabinete del gobierno del estado está conformado en su mayoría por mujeres quienes dirigen las principales carteras del Ejecutivo local como el caso de Verónica Vélez, en la Coordinación de Comunicación Social y Agenda Digital; Olivia Salomón, en la Secretaría de Economía; Ana Laura Altamirano, en Desarrollo Rural; María Teresa Castro, en Finanzas y Administración; Amanda Gómez Nava, Secretaría de la Función Pública; Marta Ornelas, en Turismo; Elsa Bracamontes, en Movilidad y Transporte; Liz Sánchez, en Bienestar y Beatriz Manríquez, en Medio Ambiente.
Lo mismo paso en el Legislativo local, en donde se tuvo a la primera mujer en presidir la Junta de Gobierno y Coordinación Política en la figura de Nora Merino durante la pasada legislatura; mientras que en la actual se tiene por primera vez total paridad al contar con 21 curules para mujeres y 20 para hombres.
Tampoco se puede pasar por alto que en el actual Ayuntamiento de Puebla la igualdad de género también es una realidad.
El alcalde Eduardo Rivera entregó la mitad de su gabinete a las mujeres.
Ver: Toño López entra al juego en la capital
Las mujeres de la gestión riverista son Silvia Tanús, secretaria general del Ayuntamiento; Consuelo Cruz, titular de la SSC; Karina Romero, en Igualdad Sustantiva de Género; Alejandra Escandón, en la Contraloría municipal; Isabel García, tesorera; Myriam Arabian, secretaria de Medio Ambiente; Luz Rosillo, titular de Transparencia y Gobierno Abierto; Xóchitl Zárate, secretaria de Servicios Públicos; y Berenice Vidal, gerente del Centro Histórico.
Y es que, el empoderamiento femenino debe ser demostrad con acciones y no una simple simulación.
En los últimos tres años fuimos testigos del gran daño que se le hizo al movimiento de las mujeres por la falsedad y las mentiras de quien prometió encabezar una gestión municipal incluyente y feminista.
Nada más alejado de la realidad.
Si bien la cara pública era femenina, las grandes decisiones eran tomadas por hombres, quienes enloquecieron de poder y quienes convirtieron al gobierno municipal en un lugar inseguro para las mujeres, a quienes acosaron y hostigaron por el simple hecho de creerse superiores o con cierto rango en el círculo rojo.
El pacto patriarcal jamás se rompió en la Ciudad Incluyente.
Los contrastes están a la vista de todos.
Las mujeres chingonas de Puebla son ejemplo para todos.
Este es el verdadero empoderamiento femenino.
El que se puede ver y palpar.
Es cierto, en Puebla aún hay mucho por lo que trabajar para que en el estado ya no haya ni un feminicidio más ni un acoso más ni una agresión más, pero los precedentes están ahí.
Los primeros pasos para mejorar nuestro presente.
Quien piense que en la entidad las cosas no son diferentes que nada más revise todos los puestos de poder que ahora son ocupados por poblanas.
Ver: La UIF y el mensaje siciliano en Puebla
Un 8M que también se celebra.
Un feminismo que avanza.
Las poblanas al poder.